martes, 16 de noviembre de 2010

Tercera intervención individual: Análisis de escrito de Natário y Braga.



A través del escrito El papel de la información y del conocimiento en la competitividad, las autoras hacen  notable énfasis en lo que respecta al tópico de la globalización y la lucha a muerte que las empresas poseen en pro de lograr una ventaja competitiva en lugares, espacios y momentos donde parece no haberla, puesto que perceptiblemente ya todo está creado, dominado, fusionado y excesivamente documentado.

De ésta manera, las escritoras hacen  referencia a que en el contexto de creciente globalización, la lucha por la competencia asume un papel destacable en todos los países, sus empresas y todos los ámbitos donde éstas se radiquen (regional y supranacionalmente). Para ellas, la competencia de las economías es mensurada y cautelosa y a pesar que el soporte macroeconómico es fundamental, no ha resultado ser suficientemente preciso como para convertir a un país completo o una región geográfica, en competitivas. Siendo así, en el ámbito nacional e internacional, son fundamentalmente las empresas quienes compiten, las cuales, aun sin poder deslindar a otras instituciones públicas y privadas, de sus prácticas (en particular las administraciones central, regional y local), no las convierten en competitivas o factiblemente eficaces.

Para las autoras todo resulta ser un juego de poder, de intereses y por supuesto, lo más importante, de quien posea la mayor cantidad de información y conocimiento respecto de determinados tópicos de interés. Para ellas (y es sin duda un aspecto a recalcar notoriamente), nos encontramos viviendo en la llamada sociedad de la información y del conocimiento, en la cual, más que la cantidad, sobresale la calidad de la información, así como la rapidez en su acceso y  gestión, con miras a alcanzar las anheladas ventajas competitivas (o bien se definen como la diferenciación que mantienes a lo largo del tiempo, y por la cual las organizaciones buscan apalancarse).

De ésta manera, en lo que ellas han denominado la primera era de la economía del conocimiento, el elemento organizacional básico ya no serán los activos o la maquinaria, así como la carga fabril o demás aspectos productivos, sino que será la capacidad de interpretación creativa y flexible de la información disponible, en pro de convertir rápidamente el conocimiento en saber, con miras a que se traduzca en un aprendizaje sólido, cuyo fin último estribe en un saber hacer (know how).

Para las autoras antes mencionadas, la capacidad que entraña ésta cadena antes descrita, es una fuente de ventaja competitiva en sí misma. Siendo así, y mediante su práctica constante, los medios empresariales se tornarán más dinámicos y flexibles ante un entorno altamente complejo y amenazante, del podrán aprovechar oportunidades suscitadas en condiciones favorables, con miras a alcanzar una oferta de bienes innovadora, distintiva y particular, basada en el conocimiento y sus diferentes formas de aplicabilidad.


ELABORADO POR:
Salgado, Adriana.
C.I: 18.599.952


Caracas, Noviembre de 2010.
(Intervención enmarcada en torno al concepto de participación web)

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