Pronosticar la demanda: ¿ejercicio de adivinación o fundamento de la planificación operativa?
El autor Edelman, mediante éste escrito de pronóstico de la demanda, pretende resaltar la importancia de ésta actividad para todas las organizaciones en aras de que sus esfuerzos de marketing sean válidos y asertivos. No obstante, lo primero que él define es el término de pronóstico, el cual automáticamente recoge con miras a compararlo con el de adivinación. Él asegura que si bien los dos comparten elementos en común, deben buscar diferenciarse en método (siendo así, el del pronóstico debe ser complejo y exhaustivo, no simple y vago), así como en otros elementos básicos (tales como: basarse en la observación y el análisis para realizar el pronóstico y no en una previsión meramente cándida e intuitiva del entorno), con miras a que los pronósticos se ajusten lo más certeramente a la realidad, evitando así sucumbir ante problemas (mediante el planteamiento de escenarios muy prometedores de demanda) o precisar un exceso de ellos (escenarios poco alentadores los cuales pueden conllevar a que el costo de oportunidad sea muy elevado) dentro de la organización. El pronóstico certero resulta ser fundamental a la hora de decidir la inversión de ciertos recursos en determinadas estrategias de marketing en lugar de otras.
Siendo así, el autor aclara que el pronóstico de la demanda deberá ajustarse lo más fehacientemente a la planificación operativa, no obstante, sin evitar confundir ambos términos, en tanto que para éste pronosticar no es planificar. De éste modo, si los pronósticos se ajustan a la operatividad de la organización, se buscará satisfacer al cliente reduciendo costos (puesto que los pronósticos dan la visibilidad necesaria para planificar y asignar prioridades a las diferentes actividades productivas), en tanto que no se comprometen recursos a futuro con un alto riesgo de pérdida, y se pueden invertir los mismos dentro del proceso productivo certero, ayudando así a manejar adecuadamente la demanda futura conforme aumenta el grado de certeza en los pronósticos.
Para que este pronóstico de representación aproximada de la realidad sea exitoso, resulta imperante no utilizar técnicas o métodos difíciles de emplear y manejar. No resulta sensato intentar desarrollar un modelo que la represente en forma exacta, no obstante, el mismo debe ser adecuado y simple; no deben emplearse técnicas sofisticadas que ofrezcan una precisión mayor pero no necesaria, o que requieran información no accesible, o costosa de ser obtenida. Siendo así, algunas de las señaladas son: la proyección productiva, la causalidad o el juicio experto; cada una de ellas es apta y será escogida por la organización basándose en los criterios requeridos para obtener el pronóstico.
Para concluir, el autor señala que resulta conveniente conocer el horizonte de tiempo y las características de la demanda así como los factores que se ajusten al mismo, en aras de poder realizar un pronóstico lo más factible posible. Mediante éste conjunto de técnicas, se podrá aplicar la herramienta de pronóstico de forma sensata, garantizando la reducción de la incertidumbre a niveles mínimos, de tal manera que se puedan implementar estrategias y tácticas que resulten lo más exitosas posibles para la organización, estando éstas ajustadas al medio y los retos que éste presente.
ELABORADO POR:
Salgado, Adriana.
C.I: 18.599.952
Caracas, Noviembre de 2010.
(Intervención enmarcada en torno al concepto de participación web)