jueves, 9 de diciembre de 2010

Quinto análisis grupal-caso: Estrategia para gente de a pie

Probablemente, los seres humanos sean los individuos más complejos sobre el planeta, esto se debe a la gran gama de comportamientos que ellos adoptan ante una misma situación, bien sea  económica, cultural, social, emocional, entre otras. Dichos comportamientos posiblemente se tornarán inadecuados si el individuo actúa impulsivamente sin medir las consecuencias que su hecho pudo causar. Siendo así, éste deberá razonar previamente sus pasos futuros antes de acometer cualquier acción, para que el resultado sea satisfactorio.

En relación a lo anterior se halla que a ciencia cierta, el mundo de los negocios no escapa de al de los instintos humanos, puesto que ellos son manejados por personas, quienes a su vez reflexionan sobre las diversas soluciones aplicables a un determinado problema. En la mente de un negociante se pasean, de manera previa, posibles situaciones que pueden generarse al tomar una determinada decisión.

El presente caso se encuentra enmarcado dentro de la exaltación realizada a la capacidad inherente a todos los seres humanos dotados de pensamiento y razón previa a cualquier acción. La misma es aquella que conlleva al planteamiento de una serie de objetivos individuales y particulares de cada persona, los cuales requieren de la formulación de una serie de estrategias (forjadas mediante herramientas) para procurar el cumplimiento de las primeras.

De ésta manera, el autor realiza una analogía interesante entre las estrategias organizacionales (las cuales requieren del uso de herramientas precisas para la formulación de las mismas), y aquellas que se plantea un individuo común en pro de alcanzar una serie de objetivos. Para el autor, resulta imperante que el sujeto de a pie maneje toda la gama de herramientas (llámese: análisis DOFA, cuadro de mando integral, cuadro 4x4 o mapa estratégico) con las cuales puede formular estrategias, que resultan ser similares o se deslindan de aquellas que utilizan las organizaciones. Siendo así, invita a todas las personas que actúan reflexivamente a utilizarlas y adosarlas a su vida al momento de fijas objetivos.

La premisa que el autor maneja para que surja la necesidad de fijarse unos objetivos y por ende plantear estrategias para cumplirlos, es la que se deriva de pensar primero y actuar después. No obstante, tal y como él aclara al final del escrito, no siempre se suscitan escenarios los cuales brinden espacios de razonamiento previo para posteriormente tomar una decisión o llevar a cabo un plan de acción. Estas decisiones rápidas pueden llevar al fracaso a cualquier individuo, sin embargo las mismas deben ser tomadas considerando un alto nivel de riesgo, con miras a aprovechar una determinada oportunidad (costo de oportunidad) en el momento en el cual se presente.  

Del mismo modo, la aseveración que el autor realiza respecto a que la ciencia y la tecnología han permitido que más objetivos de la vida cotidiana puedan alcanzarse de manera sencilla y rutinaria es cierta, no obstante, discrepando un poco de ella, es preciso acotar que el ser humano resulta ser siempre mucho más complejo que la ciencia y la tecnología (a su vez creada por él) de tal manera que si logra cumplir una serie de objetivos, se establecerá otros más complejos (y así sucesivamente), los cuales requieran herramientas que consideren toda una serie de nuevos factores, con miras a alcanzarlos. Ello suscita una cadena continua de planteamiento de nuevos objetivos, los cuales resultan ser cada vez más ambiciosos y por ende demanden herramientas aún más elaboradas para el planteamiento de estrategias que conlleven a su cumplimiento, aspecto no considerado dentro del escrito. Si aunado a lo anterior, se adosa el hecho de la incertidumbre presente en diversos escenarios, resultará que estas herramientas deben ser realmente integrales en la consideración de múltiples elementos (intrínsecos y extrínsecos).

Es por ello, que el autor incorpora aspectos como la misión, los fines y los valores organizacionales, los cuales equipara con la vocación, los objetivos personales y valores internos propios de cada persona, con miras a precisar que las herramientas de análisis estratégico sí resultan ser factibles en utilización tanto en personas humanas como jurídicas. No obstante, cabe destacar que quizá las mismas se queden un poco cortas ante las expectativas, ambiciones y deseos propios de cada persona, los cuales van mucho más allá de toda organización y progreso de ella, en tanto que, los seres humanos resultan ser mucho más complejos (maraña de pasiones, deseos encontrados, necesidades efímeras y momentáneas y difusas, entre otros aspectos) que cualquier tipo de organización, independientemente a lo que se dedique.

El análisis posterior que realiza el autor respecto de algunos escenarios externos (neoliberal, neoproteccionista y neosocialista) brindan una idea de lo intrincado y difícil que resulta ser el ambiente que rodea tanto a las personas como a la organización, el cual adosa el elemento antes mencionado de la incertidumbre, que debe ser considerado a todas luces si desean establecerse estrategias flexibles y adaptables a entornos profundamente variables, en pro de lograr el cumplimiento óptimo de los objetivos planteados. De acuerdo con su manera de operar y sus variables internas, el autor brinda ejemplos ilustrativos aplicados tanto a objetivos organizacionales como particulares con miras a apreciar la factibilidad en la utilización de éstas herramientas.

Algunas de las mencionadas son:

·         El análisis DOFA: el cual debe precisar oportunidades, amenazas, fortalezas y oportunidades, con miras a que su vinculación y relación, conlleve al establecimiento de estrategias.
·         El cuadro de mando integral: el cual toma en cuenta cuatro perspectivas relacionadas genéricamente de menor a mayor, en tanto los elementos que cada perspectiva engloba, son mayores a medida que se desciende. Siendo así, considera la perspectiva primigenia de los accionistas, pasa por la de los clientes, continúa por la de los procesos y concluye en la máxima de las capacidades.
·         El cuadro 4x4: el cual funge como una herramienta de control de gestión, la cual establece elementos tales como indicadores, metas, objetivos e iniciativas.
·         Mapa estratégico: el cual considera objetivos estratégicos relacionados entre sí horizontalmente, así como estrategias deslindadas de ellos vinculadas entre sí a cada objetivo de forma vertical.

Si bien todas las herramientas resultan ser útiles de acuerdo a la diversidad de elementos que engloban, la más compleja e integral resulta ser la última (mapa estratégico). No obstante, cada necesidad suscitada, conllevará al establecimiento de objetivos para satisfacerla, los cuales estribarán en una necesidad inmediata de construcción de vías (estrategias) para el alcance de dichos objetivos, que a su vez, demandarán el uso de una u otra herramienta de análisis estratégico según convenga y resulte más adecuado.

En infinidad de ocasiones se prescinde de su utilización, en tanto que la rapidez en la toma de decisiones o bien los objetivos propiamente fijados no ameriten requerir de ellas. Sin embargo, el conocimiento de las mismas, su aplicabilidad y factibilidad así como otros elementos considerados en la lectura, resultan idóneos de ser conocidos por todos los individuos de manera genérica, así como por aquellos que se desempeñan en el ámbito profesional de análisis estratégico.  



ELABORADO POR:
Astorga, Victoria.
Gols, Nuria.
Rodríguez, Sandra.
Salgado, Adriana.



Caracas, Diciembre de 2010.

No hay comentarios:

Publicar un comentario